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La entidad presidida por Emilio Botin lleva varias sesiones “flirteando” con sus principales niveles de soporte. A diferencia del otro gran bluechip del selectivo (Telefónica), el Santander todavía no ha perforado su anterior mínimo relativo marcado a finales de mayo entorno los 7.75 euros zonales, por lo que de momento, el valor puede “presumir” de encontrarse dentro de un proceso de lateralidad a la espera de una pronta resolución.
El desenlace muy probablemente estará condicionado a la evolución del IBEX durante las próximas jornadas. El índice roza zonas de soporte estructural (9950-10.080 puntos), niveles que en caso de ser perforados en precios de cierre semanal generaría una clara señal de giro bajista a corto plazo. En caso de confirmarse dicho escenario, el valor poco podría hacer ya que se vería arrastrado por el momentum negativo del mercado, ventas que muy probablemente desencadenarían la ruptura de su actual rango lateral y el posterior inicio de un nuevo tramo correctivo rumbo a los mínimos marcados a comienzos de año sobre la cota de los 7.10 euros zonales. Por arriba los 8.25 euros zonales, nivel donde coinciden su último máximo relativo con su media móvil de 200 sesiones, es la resistencia a batir.
Soportes: 7.90, 7.75, 7.40 euros
Resistencias: 8, 8.25, 8.55 euros
Objetivos: (caída) 7.70, 7.40, 7.10 euros zonales (rebote) 8.50 euros

Abel Matutes, presidente del Grupo Empresas Matutes y consejero de Santander, ganará medio millón de euros si la cotización del banco resiste en torno a los niveles actuales hasta el lunes. El empresario suscribió en noviembre de 2010 un contrato de derivados que vence el 20 de junio.
Residencial Marina, sociedad controlada por Matutes, vendió entonces a un tercero una put (opción de venta) sobre acciones de Santander. Este contrato obliga al empresario a comprar un millón de títulos del banco a un precio de 7,23 euros, en caso de que el valor cotice por debajo de ese nivel el lunes. Las acciones de Santander cerraron ayer a 7,62 euros.
Por asumir esta obligación, Matutes percibió una prima de 450.000 euros. Este importe se convertirá íntegramente en ganancia el lunes, en caso de que Santander cierre en bolsa por encima de 7,23 euros. En ese escenario, la opción no se ejercería (sería más rentable vender las acciones en el mercado a un precio superior a 7,23 euros) y Matutes ingresaría la prima sin tener que hacer frente a su obligación.
Opción de septiembre
Este contrato de derivados no es el único suscrito por el consejero de Santander. El empresario también cerró el pasado año una operación para cubrir su cartera de acciones del banco (controla un 0,029 del capital) a un precio de 9,18 euros en septiembre. La cobertura se articula a través de la compra de una opción de venta de 1,8 millones de Santander a 9,18 euros y la venta de dos opciones de compra y venta de títulos a 10,06 euros y 6,76 euros. Matutes ha pagado una prima de 2,5 millones para comprar la opción, importe financiado con la venta de las dos opciones.
Fuentes próximas al empresario señalan que las operaciones, de las que se ha informado a la dirección de Santander, se ejecutaron dentro del período de oferta abierta para consejeros. Su objetivo es proteger la cartera en un determinado rango de precios. “La familia Matutes cree que Santander es uno de los bancos más sólidos del mundo y pretende seguir en el mismo como accionista importante”, indican. “Ante la posibilidad de que se produjera una bajada general en la bolsa, como consecuencia de la situación en España, realizó esta cobertura. De no haber creído en el futuro de Santander, simplemente habría vendido la posición”, destacan.


Continuará como banco asegurador en el tramo institucional. La entidad comercializará acciones de Bankia a través de su red.
Santander se descolgó ayer de la lista de entidades que van a
asegurar parte de la colocación del tramo minorista de la salida a bolsa
de Bankia, según figura en los últimos borradores de la operación. Sólo
se mantiene como asegurador y banco colocador del tramo institucional
de la operación.
En principio, estaba previsto que Santander asegurase un paquete de
150 millones de euros de acciones destinadas para pequeños y se
encargase de la comercialización de ese paquete, algo que finalmente no
va a hacer. En cambio, sí se prevé que venda acciones de la entidad que
preside Rato a través de sus oficinas para apoyar la salida a bolsa.
En su puesto ha entrado Banco Popular, que asegurará parte de la
colocación junto a Barclays, Bankinter, Sabadell, Ceca y Renta 4. Se
trata, en todo caso, de paquetes de acciones pequeños. Bankia quiere
colocar entre pequeños inversores alrededor de 1.950 millones de euros,
el 60% del capital total que sale a cotizar.
Las oficinas
El 90% se va a vender a través de
las 4.200 oficinas de Bankia y el 10% restante en las oficinas de los
bancos colaboradores, que han asegurado paquetes de entre 50 y 150
millones de acciones. Bankia celebró a última hora de la tarde de ayer
una reunión con estas entidades para darles los detalles de la
operación, cerrar definitivamente los flecos de la colocación del tramo
minorista y fijar las comisiones que van a cobrar.
Los competidores de Bankia van a colaborar en la colocación de la
salida a bolsa ya que consideran que el éxito de la operación redundará
en beneficio de todo el sector. Esperan que la salida a bolsa del mayor
grupo de cajas de ahorros ayude a calmar a los mercados y rebaje el
coste de financiación mayorista.
La entidad que preside Rodrigo Rato tiene previsto repartir entre los
bancos colaboradores en el tramo minorista el 1,20% del volumen de la
transacción. Es decir, en conjunto se van a repartir 19,2 millones de
euros en honorarios. Además, está previsto que se establezca una
comisión adicional que incentive la colocación de acciones.
Los inversores minoristas van a poder adquirir paquetes de entre
1.000 y 250.000 euros. Las solicitudes para estos inversores se cerrarán
el 15 de julio, un día antes que para los fondos que participan del
tramo minorista.
Además, Bankia va a abrir un subtramo para que
inviertan en la entidad sus empleados, que van a poder adquirir paquetes
de entre 1.000 y 10.000 euros. No tendrán descuento, pero sí derecho de
suscripción preferente a través de las oficinas del grupo.
