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Se trata de diez compañías de la bolsa española que suben con fuerza,
apenas recortan en las caídas y pocos piensan que haya que vender sus
títulos.
"Detrás de un gran poder, hay una gran responsabilidad".
Ésta es una de las grandes frases del mundo de los superhéroes de la
que en los últimos días se han podido hacer eco algunas de las grandes
economías del mundo. Países como EEUU y China siguen creciendo a buen ritmo. Los índices norteamericanos continúan su tendencia alcista pese a la corrección y el gigante asiático crece cerca del doble dígito pese a su incontrolada inflación. Un optimismo que no se contagia a las llamadas economías periféricas.
La bolsa española repunta un 5 por ciento en lo que va de ejercicio,
pero se sitúa por debajo del rango medio en que se mueve el indicador,
es decir entre los 10.000 y los 11.000 puntos. Y, ante esta situación,
¿qué puede hacer el inversor doméstico? La renta variable sigue siendo el activo más atractivo para invertir, así que aproveche los valores que no han dado señales de agotamiento. Se trata de las heroínas de la bolsa española, es decir, aquellas compañías que son más rentables, que tienen potencial y consiguen evitar la recomendación de venta. Éstas son las más poderosas.
Entre las constructoras con mayor potencial.
Es la compañía española que más fuerza ha reflejado en los mercados en
lo que va de año. Sus títulos siguen beneficiándose de la participación
del 20 por ciento que tiene de Repsol y se mueven sobre los 7,9
euros después de revalorizarse desde enero más de un 68 por ciento. Una
racha alcista que los expertos contemplan que pueda continuar al
estimarle un precio objetivo a doce meses de 10,65 euros.
Como toda heroína, también tiene alguna flaqueza. En este caso su elevado apalancamiento y sus abultados vencimientos de deuda para este año. La compañía que preside Luis del Rivero tiene que hacer frente en el presente ejercicio a vencimientos de 5.235 millones de euros,
la mayor parte por el crédito que pidió para ser el principal
accionista de la petrolera. Un problema para la compañía de
infraestructuras que en caso de no conseguir la refinanciación necesaria
podría verse obligada a deshacerse de algún porcentaje del capital de
Repsol. Sin embargo, pese a estos inconvenientes la compañía sigue
aprovechando la buena marcha que tiene en los mercados para embarcarse
en movimientos corporativos. El próximo objetivo que se ha marcado la
compañía de infraestructuras es apoderarse, a través de Testa y mediante
una opa, de Tresfan, la filial francesa de patrimonio del grupo.
El acuerdo con HNA
mejora un 2% su valoración. Las últimas hazañas de la cadena hotelera
dispararon la cotización de NH Hoteles. La española anunció este martes
un acuerdo con el grupo chino HNA por el que obtendrá, mediante una
ampliación de capital, el 20 por ciento de la hotelera a 7 euros por
acción. Una operación que se hará con una prima del 33 por ciento
respecto al precio de mercado y que ha llevado al valor a quedarse
apenas sin potencial. Este movimiento fue recogido en el mercado como
un alivio para la compañía, que para conseguir aumentar su ocupación se
había visto obligada en las últimas fechas a rebajar sus precios. Según
las casas de análisis, el acuerdo abre oportunidades para ambas partes.
"Es una noticia positiva desde el punto de vista financiero (se reducirá
el elevado endeudamiento), desde el valorativo (se sienta una
referencia del precio supeior a la del mercado) y desde el intercambio
de conocimientos", puesto que el conglomerado chino será quien aporte el
capital y la española la experiencia hotelera que tiene en el segmento
urbano medio-alto", explican desde Banca March.
A pesar de las dificultades que puede atravesar el sector hotelero,
NH Hoteles es un valor que ha sabido conservar la recomendación de
mantener sus títulos en cartera que poseía ya a comienzos de 2011 y en
el que los expertos prevén que salga este año de los números rojos y
embolsarse, según las estimaciones recogidas por el consenso de mercado
de FactSet, 32 millones de euros en ganancias, frente a los 40 millones
que acumuló en pérdidas en el pasado ejercicio. Asimismo, las mejoras
también han llegado a la valoración de la compañía, que tras el acuerdo
con el grupo chino se ha incrementado su precio objetivo casi un 2 por
ciento.
Tras Fukushima, tiempo para las renovables.
El debate que se abrió tras la crisis nuclear de Yukushima (Japón)
sobre la supervivencia de este tipo de energía está favoreciendo a las
renovables. Y Acciona es un buen ejemplo de ello, puesto que en los
últimos años su parte de energías verdes cada vez está cobrando mayor
peso en el total de su negocio y esto se está reflejando en sus cifras
actuales. En el primer trimestre de este año, donde Acciona logró incrementar un 53 por ciento su beneficio neto
con respecto al mismo periodo de 2010, la actividad de energía verde
aportó el 84 por ciento de su beneficio bruto de explotación (ebitda) y
cerca de un tercio de sus ingresos. Una aportación con la que maquillar
los peores resultados de la tradicional actividad constructora de la
compañía en el mercado nacional. A estos favorables números se le suma
la buena evolución de sus títulos y sus buenos fundamentales.
En primer lugar, Acciona es uno de los diez valores del Ibex 35 con recomendación de compra y la compañía con mayor potencial alcista del
conjunto del sector de las infraestructuras al estimarle un recorrido
en bolsa superior al 28 por ciento, hasta los 96,5 euros por título.
Pero, además, es uno de los valores más atractivos de la bolsa española
en cuanto a rentabilidad por dividendo, ya que se prevé que supere el 4 por ciento. Un porcentaje que rondó el año pasado.
La compra de Talecris era su tarea pendiente.
Sin embargo, la compañía de hemoderivados española consiguió a
principios de este ejercicio la financiación necesaria para hacerse con
la estadounidense. Un paso más que ha permitido a sus acciones acumular cuatro meses consecutivos de incrementos. Con ello, los títulos de la española son unos de los que más repuntan de la bolsa española al subir alrededor de un 34 por ciento en 2011.
Esta operación de compra recibió hace dos semanas, además, la
autorización de la Federal Trade Comission (FTC) -equivalente en EEUU a
la Comisión Nacional de la Competencia- con el condicionamiento de que
la española venda activos. Para ello, Grifols ya se ha puesto manos a la
obra y ha cerrado varios pactos para los próximos siete años con la compañía italiana Kedrion.
En el primer trimestre del ejercicio, la compañía de hemoderivados
recortó su beneficio como consecuencia, según Grifols, de los gastos
financieros que supondrá la compra de Talecris. Sin embargo, a largo
plazo las sinergias que puede aportar la adquisición lleva a la media de
analistas que siguen al valor a elevar las previsiones de ganancias
para los próximos años. Los expertos esperan que alcance un beneficio neto anual de 146 millones de euros,
un 26 por ciento más que en 2010, pero que la cifra ascienda hasta los
183 millones de euros en el próximo año. Previsiones que han ido
animando las compras del valor entre los inversores, aunque la
recomendación que ostenta es de mantener, y que han llevado a Grifols a
situarse cerca de un 3 por ciento de su máximo anual de 14,07 euros.
Su cotización se anima más de un 30%. La importante exposición que tienen las aseguradoras a la deuda pública sigue situándolas como una de las compañías más sensibles ante nuevos brotes de crisis periférica.
Sin embargo, la relajación que vive la prima de riesgo en lo que va de
ejercicio -ha pasado de los 249 a los 218 puntos básicos- ha lanzado más
de un 30 por ciento la cotización de Catalana, hasta niveles próximos a
los 17 euros. Un avance que puede continuar, al fijarle un precio
objetivo de 19,9 euros.
La buena visión que tienen los analistas de la compañía también se nota en la recomendación de compra
que asignan a sus títulos y a que contemplan una subida del 18 por
ciento en sus beneficios con respecto a los 181 millones de 2010.
Con el ojo puesto en la renta fija. Otro ejemplo de que la relajación en la renta fija sigue
beneficiando a las aseguradoras españolas, que invierten gran parte de
las primas en este tipo de activos. La caída del diferencial ha relajado
las tensiones que existieron en el sector cuando algunas economías
periféricas empezaron a solicitar ayudas financieras. En Mapfre,
concretamente, esta relativa tranquilidad se ha traducido en repuntes anuales de más del 30 por ciento y en unas halagüeñas previsiones de beneficios
para los próximos años. Los expertos esperan que por primera vez la
compañía cierre el ejercicio con unas ganancias que superen los 1.000
millones de euros y que pueda conservarlas también en 2012. Año en el
que se prevé, además, que su rentabilidad por dividendo ascienda hasta
el 6,17 por ciento, colándose entre los diez valores de la bolsa
española que más rentabilidad ofrece en sus pagos.
Busca aliados para crecer. Los objetivos de la compañía de intensificar su internacionalización
y de buscar otro compañero para ampliar su negocio siguen animando a
los inversores. Tras caer el año pasado un 14 por ciento (aun así menos
que la bolsa), las compras han predominado en el valor. Sus títulos se
revalorizan más de un 28 por ciento y se sitúan al cierre de este
viernes próximos a máximos anuales. Pero ojo porque los analistas siguen confiando en la buena marcha de Tubos Reunidos,
a la que estiman un recorrido al alza del 16 por ciento, hasta los 2,73
euros por acción, y unos beneficios de 26 millones de euros, frente a
las pérdidas de 14 millones que obtuvo en 2010.
La mejora de las cuentas animó a la compañía a anunciar dos
planes estratégicos a comienzos de este mes. Uno de ellos, con el
horizonte 2014, implica centrarse en el negocio de los tubos de acero
para alcanzar una mayor rentabilidad y vender todas sus filiales de
diversificación. El segundo se centra en buscar un aliado hasta 2016
para alcanzar una mayor dimensión y ser más competitivo en el mercado.
Una opción frustrada en sendas ocasiones, como ocurrió cuando se planteó
aliarse con Condesa (Conducciones y derivados) y con Tubacex. Alianzas
que no llegaron a consolidarse por el impacto que tuvo en estas
compañías la crisis inmobiliaria y financiera y en el segundo caso, por
la crisis del sector siderometalúrgico vasco. La intención de Tubos
Reunidos es ampliar la internacionalización, que ronda el 80 por ciento
de su producción, y la penetración comercial en los mercados de México,
Brasil, África y Europa del Este. La confianza de los expertos es tal
que recomiendan tomar posiciones en el valor.
Supera en el trimestre la 'crisis árabe'. Las revueltas de los países árabes, que ya se alargan cuatro meses, generaron una incertidumbre en el sector del turismo.
Las aerolíneas, por un lado, por el incremento que experimentó el
precio del petróleo y por el miedo a que el conflicto se extendiera a
Arabia Saudí -gran productor del oro negro- y por otro, por el impacto
que podían tener en su negocio los enfrentamientos. Sin embargo, Sol
Meliá también ha sabido conservar el tipo y se apunta una subida del
26,5 por ciento en lo que va de año.
Pese a los conflictos, la fortaleza de esta hotelera ha dejado un balance trimestral positivo al acabar con un beneficio que es casi 5 veces superior al que obtuvo en el mismo periodo del ejercicio anterior. Sin embargo, la flaqueza de Sol Meliá está en sus resultados anuales.
Las previsiones apuntan a que presentará unas ganancias de 45 millones
de euros, frente a los 50 millones que obtuvo en 2010. A pesar de ello,
la cadena anunció que propondrá a la junta del próximo 1 de junio, el
pago de un dividendo neto de 0,0439 euros por título, con cargo a
reservas voluntarias de libre disposición.
Más
dividendo por su 25 cumpleaños en bolsa. No son tantas las compañías
que pueden celebrar 25 años cotizando en el Mercado Continuo y con el
balance con que lo hace Unipapel. Desde 1992, la española ha conseguido saldar ejercicio en positivo en 14 ocasiones.
Y la buena racha del valor parece que continúa en 2011. Por el momento,
sus títulos suben más de un 25,6 por ciento y los avances podrían ser
todavía un 33 por ciento superior al valorar a la compañía de material
de oficinas en 17,1 euros por título.
Su cuenta de resultados es otra de las cuestiones que tiene la
compañía para celebrar. Las previsiones apuntan a que este año logrará
un beneficio de 51 millones frente a los 11 millones de 2010. Un año
para señalar en el calendario que ha animado a la compañía a que celebre
el aniversario proponiendo en la junta del 28 de mayo la aprobación de
un dividendo extraordinario de 1 euro por acción, que supone una
rentabilidad del 7,8 por ciento, y un dividendo ordinario de 0,55.
Un negocio que tiene mucho que agradecer a Brasil. La internacionalización es la clave del negocio de Cie, puesto que el mercado doméstico sólo supone el 5 por ciento de
su negocio. Tanto es así que el grupo ingresó en febrero unos 185
millones con la salida de su filial IPO Atutometal, que concentra los
activos industriales de Brasil y México, en la bolsa de Sao Paulo
(Brasil). Esta apuesta por el exterior hace que el mercado premie al
valor con repuntes de más del 25 por ciento en lo que va de año y con mejoras en las previsiones de beneficio. Así, los expertos estiman que las ganancias del grupo ascenderán a 59 millones de euros,
un 43 por ciento más que en 2010, y que será capaz de reducir sus
compromisos financieros en un 37 por ciento. La salud financiera que se
espera en Cie Automotive lleva a los analistas a incrementar para 2012
la rentabilidad por dividendo desde el 0,65 por ciento de este año al
2,89 por ciento.
La compañía, consciente de los buenos números que le aporta su
diversificación geográfica, quiere para 2013 reforzarse en
Latinoamérica.